Por: Ivonne Desiré
Replanteémoslo y aprovechemos su potencial

Reivindicación
El chisme suele verse como algo trivial o destructivo, especialmente cuando es entre mujeres. Pero, en realidad, puede ser una herramienta poderosa de comunicación y resistencia. De esas charlas pueden surgir iniciativas que cambian cosas para la comunidad y el bienestar de todos. Es una forma clave de construir redes de apoyo y resistir el sistema.
¿Quién decide qué es valioso?
El juicio sobre el chisme está marcado por las estructuras de poder. Nos han enseñado a valorar solo lo académico o “profesional”, dejando de lado las voces populares y las comunidades sin acceso a la educación formal. Desprofesionalizar la comunicación es clave para reconocer que todas las formas de expresión, ya sea en la calle o en una conferencia, tienen el mismo valor.
El chisme en la cotidianidad
El chisme ocurre en espacios cotidianos como salones de belleza, en la cocina con tus tías o en la esquina de la calle. No es casualidad que estos lugares sean minimizados, ya que suelen ser frecuentados por personas fuera de las élites. Pero en realidad, estos momentos son de resistencia, creación de vínculos y fortalecimiento comunitario.
En las palabras de bell hooks
bell hooks lo dijo: “Las mujeres, al hablar entre ellas, rompen las barreras que el patriarcado impone. El chisme es un medio para que las mujeres compartan su dolor, su rabia y sus sueños. Es un acto de resistencia que socava el control de la narrativa patriarcal”. Lo que bell hooks quiere decir es que el chisme no es trivial, sino una forma de luchar contra el patriarcado. Es una manera de compartir lo que vivimos, empoderarnos y unirnos para cambiar las cosas.
Más que conversación, un refugio personal
El chisme no solo sirve para el cambio social, también es un espacio de ocio y cuidado personal. En un mundo lleno de presiones, tomarse un tiempo para reír y desconectar es esencial para nuestra salud mental. No todo tiene que ser “productivo” para tener valor. La risa y el descanso son también formas de resistencia. Cuidar de nuestro cuerpo y mente es un acto político.
Chisme, conexión y resistencia: más de lo que piensas
El chisme, desde esta perspectiva, no es hablar mal de los demás, sino un espacio de intercambio donde se crean redes de apoyo, solidaridad y resistencia. No se trata de destruir, sino de conectar y transformar. Así que la próxima vez que nos llamen chismosxs, pensemos en el poder de nuestras conversaciones para generar un impacto positivo.
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